Era de noche. Una noche oscuramente perfecta se alzaba sobre nosotros. Nosotros, por primera vez tan elocuentes, habíamos perdido la timidez, pero aún así nunca podría decirte lo que sentía. Miradas revelantes de una larga espera. Nuestra caminata, tan interminable pero tan efímera. Mi corazón latía con fuerza, tus ojos iluminaban los míos; me sonrojé.
En algún momento miré al cielo, y pude contemplar la belleza de un modelo irreal pasado: las estrellas y los planetas giraban alrededor nuestro. Te miré, respiré profundamente y te dije -Te dedico este cielo-
Me sonreíste, te había regalado un tú en medio de nuestra conversación tan pálidamente seria. Te acercaste a mí. Aún bajo el efecto de hipnos sentí mi corazón palpitar aceleradamente. Nos besamos, pero no fue cualquier beso; fue perfecto. Las estrellas sobre nuestras cabezas, y tan dulcemente concentrados en lo que sentimos nos tomamos de la mano, y caminamos bajo los puentes.

1 comentario:
i remember this... anyway, i gotta go kill some deers... see ya... ;P
Publicar un comentario